Parece que todos tenemos más o menos claro que si queremos vender con seriedad en Internet necesitamos, en algún momento, tener una página web (aunque no es estrictamente necesario para empezar). Sin embargo, poca gente se pregunta si sería conveniente tener un blog en su web comercial. De hecho, quizás lo más cerca que estén muchos de formularse una pregunta similar sería: ¿por qué iba yo a tener un blog, si yo vendo y ya? Solo me faltaba más trabajo …
Si eres de ese grupo, este artículo te interesa. Y si tienes web o tienes previsto hacerte alguna en un momento, también.
¿A qué me refiero exactamente con eso de crear un blog en tu web?
Una estructura típica y simplificada de una página web que venda productos o servicios podría ser:
- Página principal: idealmente esta página no debería ser un listado de entradas de tu blog. Debería ser una página en la que cuentes qué problema resuelves a los demás. Puede enlazar con otras secciones de tu web para que el usuario pueda profundizar en las preguntas que quiera, como saber más sobre ti o sobre tus productos o servicios. Idealmente debe tener también la opción de permitir que se suscriban a tu newsletter, si la tienes.
- Página o páginas en las que cuentes qué productos y servicios vendes. Si vendes de los dos tipos puedes separarlos en distintos elementos de menú para ayudar al usuario a acceder a la información que busca de manera más ágil.
- Quién soy o sobre mí
- Sección del blog o de artículos
La sección del blog o de artículos estaría claramente separada de tus productos y servicios. En el menú de tu web probablemente lo que tenga más sentido es que esté a la derecha de las páginas de tus productos o servicios (ya que lo que te interesa en primer lugar es dejar a mano lo que vendes y, dado que leemos de izquierda a derecha, dejaríamos para el final el blog).
El blog no debería, bajo ningún concepto, sustituir al contenido que cuelga en tus secciones de productos y servicios, donde presentas lo que vendes. Sin embargo, sí que puede hablar de experiencias alrededor de tus productos o sobre tu nicho.
NOTA: Dependiendo del tipo de negocio que tengas, tu sección de productos podría ser directamente el catálogo de tu tienda.
Objetivos por los que tener un blog
Algunos objetivos van a ser muy similares a los que persigas en RRSS. La buena noticia es que de vez en cuando podrás publicar contenido en redes y a la vez enriquecerlo con un artículo en tu blog.
Sin embargo, hay otro que no te darán las redes sociales, y tiene que ver directamente con la visibilidad de tu página web.
Permitir a un usuario que nos visita conocer más sobre nuestro negocio.
Aunque ahora está de moda trabajar en que nos conozcan por redes sociales, no podemos olvidarnos de las personas que contactan por primera vez con tu marca a partir de tu página web. Hoy en día todo el mundo usa el buscador para dar respuesta a sus preguntas y, lo que es más importante, a sus problemas. Algunas personas llegarán a tu web sin haber pasado por alguna de tus RRSS y, dentro de este grupo, te encontrarás con varios perfiles:
- Usuarios que vean rápido que no eres lo que buscan y abandonen tu web.
- Visitas que vean rápido que les interesa algún producto o servicio y lo compren (es tan fácil que te visite uno de estos como que caces un gamusino).
- Usuarios que ven tu web y piensan que puede haber feeling, pero necesitan una segunda cita para conocerte mejor antes de depositar su confianza en ti.
En el caso del último grupo, el tener un blog donde vean que hablamos de temas que giran alrededor de nuestro negocio y que incluso les aporten alguna solución a sus problemas, permite que si alguno de estos usuarios quiere saber más pueda seguir profundizando. Si no tenemos un blog con artículos, solamente podrán ver la información de productos, servicios y el «sobre mí».
Tienes que pensar que tu web es una herramienta para que los potenciales clientes que visitan tu web puedan disipar sus dudas antes de comprarte. Cuanto más les facilites esa tarea, más visitantes convertirás en compradores y, lo mejor de todo, es que la información que hay en tu web puede ser consumida un número infinito de veces. Da igual que estés en tu otro trabajo o en las Maldivas. Tu web estará trabajando por ti y el tener artículos en tu blog puede permitir que la «conversación» con tus visitas sea más profunda.
Posicionarte como experto en el sector.
Parte de los contenidos de tu blog pueden ir destinados a orientar o aconsejar a tus visitantes sobre situaciones concretas o a darles información ampliada. Los artículos pueden ayudarte a demostrar tu conocimiento o experiencia y posicionarte como experto. La consecuencia directa será un aumento de la confianza en ti.
El GRAN TRUCO: Posicionarte mejor en Google y que te encuentre más gente
Imagínate que tienes una web para vender piñatas. Seguramente en Internet haya ya muchas webs que vendan piñatas, y no solamente webs, sino portales como por ejemplo Etsy o webs más antiguas y muy bien posicionadas para alguien que busque «piñatas personalizadas».
En nichos donde hay mucha competencia, es muy difícil posicionarse en los primeros resultados de Google para palabras clave de peso, como «piñatas personalizadas» en nuestro ejemplo. Y es aquí donde tener artículos en nuestro blog nos puede ayudar.
En lugar de tirar la toalla, el truco en estos casos es posicionarnos para lo que se llaman «palabras clave de cola larga». Es decir, cuestiones más especializadas que quizá busca menos gente, pero a las que otras webs o negocios no han contestado.
Por ejemplo, un potencial comprador de piñatas podría estar interesado en:
- Cómo preparar una fiesta temática inolvidable
- Qué tener en cuenta a la hora de encargar una piñata
- Qué tipo de piñata es la mejor para cada tipo de celebración
- El origen de la tradición de las piñatas
- Otros artículos relacionados con el mundo de las fiestas
Resolviendo preguntas a problemas concretos con un artículo en nuestro blog, podemos atraer tráfico desde Google a nuestra página web que de otro modo no tendríamos. Además, desde nuestro artículo podemos añadir enlaces a nuestra tienda, a nuestra newsletter o a otra sección de la web que nos interese que visiten.
Por mucho que tengas miles de seguidores en Instagram, suscriptores en Youtube o fans en otra red social, es imprescindible que cuides también tu presencia en el buscador. Tu página web debe ser tu base de operaciones, aunque tus RRSS puedan ser agentes desplegados en el terreno que te ayuden a cumplir distintos objetivos.
Piensa que Tuenti estuvo muy de moda y luego desapareció. Nunca se sabe lo que pasará con las redes sociales que hoy en día están de moda. Sin embargo, tu web no depende de una empresa de un tercero, sino de ti.
Casos especiales
Webs con blogs de cuentos o historias
¿Qué pasa cuando el producto que estás ofreciendo está presentado directamente en forma de artículo? Quizá tengas una página web como la de Claude the Cloud, una web con historias preciosas que no te puedes perder, en la que «tu producto» se ofrece directamente en forma de un artículo en el blog.
¿Cómo podríamos optimizar aquí tu página web para que el blog también cumpla los objetivos vistos en apartados anteriores?
Desde mi punto de vista, lo ideal sería lo siguiente:
- Página principal: aquí presentaríamos nuestro proyecto. Quizás se podrían destacar las historias más leídas con algún tipo de carrusel que permita navegar directamente a esas historias. También sería importante tener algún botón «ver todas las historias» que nos lleve al directorio de historias.
- Directorio de historias: sería equivalente a la sección de nuestro producto. En función de la temática exacta de la web se puede buscar un nombre más romántico que pegue bien con la emoción que se quiera transmitir. El objetivo de esta sección sería que aquí se puedan consultar únicamente los artículos que contengan historias. Por ejemplo en WordPress esto se puede solucionar creando una categoría «Historias» de la que cuelguen todos los artículos de este tipo y añadir al menú una página con esta categoría.
- Sobre mí: similar a otros apartados
- Artículos: esta sección mostraría el resto de artículos que no son historias. Podrían estar bajo una categoría «Artículos». Permitiría hablar de temas relacionados con el nicho de la web sin que, en el caso del ejemplo, sean historias.
En webs con temáticas de este tipo, el incluir una sección de artículos es aún más importante que en otros escenarios porque es muy difícil que un usuario busque una historia que no conoce. Tenemos que atraerles a nuestra web escribiendo otro tipo de artículos, intentando contestar preguntas que nuestro público objetivo pueda hacerse. Siguiendo el ejemplo de una web de relatos:
- Los mejores cuentos de Navidad (para niños/adultos). En esta lista podría haber algún enlace a un cuento propio dentro de la web.
- Por qué los adultos deben seguir leyendo historias
- 5 cuentos con moraleja
- Cuentos para dormir adultos
Cómo saber lo que busca la gente para incluirlo en mi blog
Usa Google. Fíjate qué fácil:
Pon un par de palabras en el buscador relacionadas con el tema del que quieras hablar. Por ejemplo «adultos cuentos» porque queremos saber qué busca la gente sobre cuentos para adultos.
En los resultados de Google, haz un poco de scroll hacia abajo. No siempre, pero a menudo encontraremos unas preguntas como estas:

Si tu búsqueda tiene alguna, ¡enhorabuena! ya tienes de qué escribir.
Pero, aquí no se acaba la cosa. Si sigues bajando hasta el final de la página, encontrarás las búsquedas relacionadas:

En este ejemplo, Google nos está diciendo que hay búsquedas relacionadas como «cuentos para mayores de 18 años» o «los mejores cuentos cortos para adultos».
Es decir, si montas un artículo en tu web que responda a estas búsquedas, podrás ir posicionando tu web para estos temas y atraer más tráfico.
En cualquier caso, montar una web y que se vaya posicionando es una carrera de fondo. Así que no desesperes si no tienes resultados desde el primer minuto. No te olvides de que tener una sección de artículos o blog en tu web te puede ayudar a cumplir los objetivos que hemos visto en este artículo.